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Denuncia
tridictadura partidista
Señor
director. El próximo 4 de julio, nuevamente, la tridictadura
partidista PRI, PAN y PRD, así como los partidos pequeños
que para sobrevivir prestan su membrete a esa tridictadura,
tendrán la oportunidad de a través de los votos
conseguidos o de los pactos ya establecidos entre las cúpulas
de los partidos, participar en ese gran botín que son
las gubernaturas, presidencias municipales, congresos locales,
etcétera. Y es que desde el poder que dan los puestos
públicos se puede administrar o participar en la gran
corrupción existente en todos los ámbitos de
nuestro país. Misma corrupción que por medio
de cientos de manifestaciones diferentes, generará
millonarios recursos a los cárteles políticos
triunfadores; una y otra vez cada elección crea camadas
de nuevos ricos con fortunas inexplicables. Riquezas que luego
ocuparán para continuar en el ámbito de la corrupción
y el poder político.
El 4 de julio miles de personas mal informadas o con una inocente
esperanza votarán por alguno de los candidatos de los
partidos políticos, ignorando que ese candidato por
quien voten es sólo el candidato de las cúpulas
partidistas, ya que en este país es una total mentira
la palabra democracia, y más aún al interior
de los partidos. Es así que sin saberlo el pueblo habrá
de elegir a una nueva versión de verdugos y encomenderos
que pronto lo empezarán a explotar.
En síntesis, los jóvenes y adultos de este país,
poco o nada podrán esperar de estas elecciones que
alivie su pobreza o que les dé la esperanza de algún
cambio cualitativo en su nivel de vida; pobre México,
que una clase política deshonesta aliada con poderes
facticos perversos, tiene secuestrada su Constitución
Política, sus instituciones, sus riquezas naturales,
su presente histórico, y quizá el futuro de
ésta y varias generaciones, si nos negamos a entender
que nosotros mismos votamos por nuestros verdugos. Y que sólo
con organización, preparación, valor, perseverancia
y verdadera solidaridad, podremos construir el país
que nos merecemos.
Atentamente
Manuel
Guerrero Ramos
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