Programa
social colapsado en EUA
Rafael
Contreras / Prensa Latina
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Cinco
décadas después de creado el programa social en Estados
Unidos, más de 22 millones de estadunidenses carecen
de un empleo total, casi la misma cantidad de los
que no tienen una vivienda propia, situación que desmiente
al presidente Barack Obama al decir que la economía
avanza.
Al
respecto, el Departamento de Comercio informó a finales
de junio que la economía de esta nación norteña creció
menos de lo esperado en el primer trimestre de 2011,
lo cual evidencia la persistencia de problemas. Las
cifras, dadas a conocer por esta instancia, revelaron
que el producto interno bruto de enero a marzo sólo
arrojó el 1.8 por ciento, muy por debajo del 2.3 esperado
para la fecha.
Las
familias carentes de un hogar aumentaron en 50 por
ciento en algunas ciudades, y 38 millones 400 mil
reciben cupones alimentarios, más que en ningún momento
de los 50 años de historia del programa. Hay amplia
evidencia de las crecientes tribulaciones económicas.
Hay un estándar utilizado comúnmente para medir la
tasa de pobreza de la Oficina del Censo de Estados
Unidos, la que se usa para guiar gran parte de los
gastos federales y estatales.
Pero
economistas de la Universidad de Columbia están convencidos
de que las cifras federales restan importancia a la
pobreza y han comenzado a utilizar diferentes criterios
para operar sus programas sociales.
Al
mismo tiempo, economistas conservadores advierten
que un cambio en la fórmula a un límite que cuenta
más gente como pobre podría llevar a un aumento inaceptable
en el costo de los programas federales y estatales
de servicio social.
Cuando
la Oficina del Censo publique nuevas cifras de 2011
en agosto, los expertos predicen que mostrarán un
fuerte aumento en la tasa de pobreza. Un investigador
independiente calcula que los datos mostrarán el mayor
aumento de año en año en la historia de Estados Unidos.
Según Walter Wilkinson, un exanalista en la Oficina
Federal de Administración y Presupuesto, los datos
que ya están disponibles sobre tasas de empleo, salarios
y registro para cupones alimentarios sugieren que
otros 5 millones 900 mil personas fueron oficialmente
pobres en el 2010. Eso lleva la cantidad total de
personas con ingresos bajo el límite federal de pobreza
a más de 46 millones. La tasa de pobreza, espera Wilkinson,
llegará al 16 por ciento –un aumento respecto a los
14.1 en 2008, cuando la gran recesión comenzó a surtir
efecto. No obstante, las nuevas cifras de la Oficina
del Censo ofrecerán sólo un cuadro parcial de cómo
la estropeada economía de la nación afecta a los estadunidenses
más pobres –un problema que debe ser encarado por
los funcionarios estatales y el gobierno de Obama.
Utilizando
una medición actualizada, la ciudad de Nueva York
estableció que los niños –receptores de programas
de asistencia social– eran más pobres de lo que se
pensó originalmente.
A
medida que los estados tienen cada vez más inconvenientes
debidos a la disminución de los ingresos y a la creciente
cantidad de gente necesitada, más de una docena han
establecido comisiones para ayudar a familias de bajos
ingresos y muchos han fijado objetivos de reducción
de la pobreza. Entre ellos, Minnesota y Connecticut
han utilizado fórmulas similares a la de la Academia
de Ciencias para evaluar la efectividad de medidas
contra la pobreza.
En
este entorno, también continúan las dificultades en
el mercado laboral, donde el 9.1 por ciento de desempleo
marca a toda la nación.