Gordillo,
caciquismo en acción
Salvador
González Briceño
maniobrasdelpoder@gmail.com
http://maniobrasdelpoder.blogspot.com
El
antiguo manejo
corporativo y caciquil priísta que ejerció férreamente
el otrora líder sindical Fidel Velázquez, como creador
(en 1936) y dirigente de la Confederación de Trabajadores
de México (CTM), durante 50 años, hasta su muerte,
en 1997, dejó muchos hijitos
en el ramo del control
desde el Estado de los trabajadores organizados para
que no salieran del huacal y generan demandas laborales
–y salariales también– que amenazaran desbordar el
interés de los empresarios y por ende mermar sus ganancias
como buenos amos de un capitalismo en un país “en
desarrollo” como México.
Siguiendo
el ejemplo
de Plutarco Elías Calles que fue el creador del Partido
Nacional Revolucionario (PNR) como antecesor del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), que de ese modo
institucionalizó
la Revolución mexicana para declarar el fin del caudillismo
que resolvía todo a balazos entre contrincantes o
enemigos políticos por todo el país, como efecto de
las rebatingas posrevolucionarias, Fidel instauró
un modelo eficientísimo desde el Estado para orientar
la lucha de los trabajadores y con ello desahogar
sus molestias en marchas a modo cada 1° de mayo, desde
el Monumento a la Revolución hasta el Zócalo de la
ciudad de México, con banderines de colores y a ritmo
de tambor y matraca.
Por
eso Fidel se
dijo siempre un “soldado de la revolución”, porque
servía perfectamente a los intereses del Estado y
a los presidentes en turno, porque de ese modo el
gallinero
de los trabajadores con aspiraciones reivindicatorias
quedaba bajo el resguardo de un sindicato de incidencia
nacional –la CTM fue una “confederación”– que los
mediatizaba perfectamente. Y cuando algo le resultaba
incontrolable (las luchas históricas de los ferrocarrileros,
de los médicos, de los petroleros, de trabajadores
de la educación, de Spicer, de la empresa Pascual,
de las universidades, etcétera), entonces se arremetía
con el uso de la fuerza, que para eso los gobernantes
han utilizado
a los grupos de choque y al propio Ejército.
El
caso de la
represión estudiantil de 1968 fue sintomática, porque
quedó para la historia del estilo autoritario y criminal
con el cual el régimen, derivado de la Revolución,
creyó tener todo bajo el control institucionalizado,
a todos los sectores de la sociedad, incluidos desde
luego a los trabajadores tanto de paraestatales o
del Estado, como los sectoriales para el cobijo del
beneficio empresarial del país. Por eso, muy pronto
el movimiento laboral mexicano se distinguió, entre
los sindicatos independientes y los controlados por
el oficio
de la CTM. Y aquéllos recibieron golpeteos desde el
Estado en cada movilización para demandar mejoras
en las condiciones laborales, éstos el aplauso de
sus líderes
charros de la mano de incrementos pírricos anuales
al salario mínimo dizque indexado a la tasa inflacionaria.
Aquí
entramos
de lleno al gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Fue Salinas quien trató de cooptar a todos los líderes
sindicales, charros
y con una relativa autonomía sindical, para sus fines
perversos de no tener opositores a la profundización
de su reforma neoliberal,
entelequia
dizque para modernizar al país y alcanzar las mieles
del primer mundo. Pero para uno de los sectores más
aguerridos, los maestros de la educación aglutinados
en la Coordinadora (la CNTE que luchó por expulsar
al corrupto líder, Carlos Jonguitud Barrios), hacía
falta un oponente, el SNTE, que seguro apoyaría su
proyecto. Para eso fue colocada Gordillo en la directriz
sindical.
Más
tarde sería
nombrada, en lo oscurito, presidenta vitalicia del
sindicato de maestros. Y desde entonces ha sido señalada
por muchos delitos. Y recuérdese además que las denuncias
de sus excompañeros de lucha quedaron archivadas en
la PGR, porque nunca se le llamó seriamente a declarar
por todas las acusaciones que se le imputaron, como
la muerte del maestro Misael.
Desde
donde
la colocó Salinas, Gordillo ha aprovechado para negociar
posiciones políticas acrecentando poder, ganando fidelidades
y engordando su bolsillo. Cacique del neocatálogo
neoliberal sindicalista para servirle al poder, la
propia Maestra
(con un lenguaje más pobre que un niño de primero
de primaria) se ha erigido en factor clave de las
negociaciones políticas sexenales desde Salinas a
la fecha.
Las
cuantiosas
cantidades de recursos que recibe como interlocutora
y negociadora
del ingreso de los maestros del país, la colocan en
la mira de ser una mujer con mucho dinero procedente
de fondos públicos que no llegan a la educación. Presuntamente,
mediante prestanombres, posee cuentas millonarias
en varios bancos extranjeros, como Suiza, pero nunca
se han investigado. Esa fue una revelación del maestro
ya finado y excompañero de Elba Esther, Germán Aguilar
Olvera, quien junto con Juan José Gómez, Ramón Couoh
Cutz, Teodoro Palomino Gutiérrez y José González Figueroa,
fundadores del Comité Central de Lucha del Valle de
México, señalaron a: Elba Esther Gordillo, Carlos
Jonguitud, Ramón Martínez Martín y Leonardo González
Valera, como responsables intelectuales del asesinato
del profesor Misael Núñez Acosta en 1981. Como se
dice, la demanda duerme el sueño de los justos en
la PGR. Y Germán pretendía elaborar un libro al respecto
pero no le alcanzó la vida.
Ahora,
conforme
a sus revelaciones, Gordillo siente pasos en la azotea.
El 29 de junio reveló en conferencia de prensa –ella
difícilmente da entrevistas a los medios– que apoyó
a Felipe Calderón en el 2006, porque “el licenciado
X” (Roberto Madrazo) la quería expulsar del partido;
“el otro señor (López Obrador) no quería hablar con
nosotros”; y con Calderón “realizó acuerdos de orden
político”, porque es “una mujer de reflexiones y análisis”.
Negoció
posiciones
para Miguel Ángel Yunes en el ISSSTE, para Roberto
Campa Cifrián en Seguridad Pública y Alejandro Yáñez
en la Lotería Nacional. Es decir, negoció el apoyo
a Calderón por cotos de poder. No obstante justifica
que fue a cambio de “reformas estructurales del país”.
Hoy se deslinda del desfalco al ISSSTE por 50 mil
millones, de lo que se señala a Yunes. Y éste contesta
que se indaguen los recursos del SNTE desde que La
maestra está al frente, en 1989. Pero Gordillo
habló porque el hormiguero
está asustado, y ella no sabe para dónde hacerse.